Nueva política migratoria en EE. UU.: pagar o perder el asilo
El Gobierno de Donald Trump anunció una nueva medida que podría impactar directamente a miles de solicitantes de asilo: la implementación de una tarifa anual obligatoria mientras el caso permanezca pendiente.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), quienes no cumplan con este requisito de pago dentro de los plazos establecidos, generalmente unos 30 días tras ser notificados, podrían enfrentar consecuencias graves en su proceso migratorio.
La medida contempla una tarifa inicial cercana a los 100 dólares al presentar la solicitud y una tarifa anual de aproximadamente 100 a 102 dólares por cada año que el caso continúe en trámite.
Quienes no paguen estas tarifas podrían ver desestimada su solicitud de asilo, perder beneficios asociados como el permiso de trabajo y, si no cuentan con otro estatus migratorio, quedar expuestos al inicio de un proceso de deportación.
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La nueva normativa entrará en vigor el 29 de mayo de 2026, fecha a partir de la cual se comenzarán a aplicar estas condiciones de pago y sus respectivas sanciones por incumplimiento.
Este cambio representa un giro estructural en el sistema de asilo en Estados Unidos, que tradicionalmente ha sido gratuito, al introducir por primera vez un esquema de pagos recurrentes para mantener activa una solicitud.
En la práctica, esto implica que el proceso de asilo no dependerá únicamente de demostrar persecución, sino también de cumplir con obligaciones económicas periódicas dentro del sistema migratorio.
Además, si un caso es desestimado por falta de pago, se podrían negar solicitudes pendientes de permiso de trabajo (Formulario I-765) y cancelar autorizaciones laborales previamente otorgadas.
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