Una nueva norma de salud puede afectar tu solicitud de asilo
Una nueva regla podría cambiar el destino de miles de inmigrantes en Estados Unidos, pues desde el 31 de diciembre se activó una norma que cambia la manera en la que se evalúan las solicitudes de asilo o protección contra la deportación.
Según lo publicado en el registro federal, la regla permite al Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) y a otras agencias designar países o regiones como “amenazas sanitarias” y, con base en eso, negar el asilo a personas que provengan de esos lugares, con el argumento de que representarían un riesgo para la salud pública.
En palabras simples, las autoridades pueden considerar que la presencia de una persona representa un riesgo para la salud pública, en caso de que haya una emergencia sanitaria declarada, lo que significa que, incluso sin estar enfermo o sin haber cometido un delito, una persona podría ser rechazada si se considera un riesgo bajo esta norma.
Esta regla también incluye lo que se conoce como filtros sanitarios, es decir, si una persona presenta síntomas de ciertas enfermedades o condiciones que el gobierno considere de emergencia, podría dar vía libre a su deportación, aun cuando tenga un caso de asilo pendiente.
Precisamente, la norma proviene de una regulación que fue creada en 2020, durante la pandemia de COVID‑19, y que estuvo congelada durante varios años, pero que se ha reactivado, permitiendo su aplicación desde el 31 de diciembre.
Es importante aclarar que esta normativa no elimina el derecho de solicitar asilo ni cancela automáticamente los casos existentes, pero sí agrega una nueva barrera que puede ser usada para negar protección, incluso a quienes tienen historias de persecución o peligro en su país de origen.
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