Los mitos de la inmigración

Los mitos de la inmigración son el pan de cada día, las personas generalmente piensan, que tener una visa, asegura su entrada a los Estados Unidos, que si contraen matrimonio con un ciudadano o residente americano, garantiza la residencia estadounidense, que el Servicio de inmigración y ciudadanía, no comete errores; estas son algunas de las creencias que se tienen con respecto a las leyes  que normalizan una entrada al país, un permiso de trabajo o la misma residencia.

La inmigración a tierras americanas nuca ha sido fácil, y a medida que han pasado los años las leyes, normas y medidas que se han tomado para restringir de alguna manera ese fenómeno, han creado confusiones que conllevan a que las personas conciban los mitos de la inmigración.

 

¿Y cuáles son los mitos de la inmigración? A continuación relacionaremos algunos de ellos:

  • Peticiones familiares: Las personas que viven fuera de los Estados Unidos tienen la percepción de que los trámites migratorios no son demorados y que tardan tan solo unas semanas, pero la realidad es que no siempre es así, hay proceso que parecen ser muy sencillos pero tardan meses, hasta años, como por ejemplo que un ciudadano estadounidense presente una petición por su hermano.
  • Visas: Contar con una visa grabada en el pasaporte no es garantía suficiente de que se puede entrar a los Estados Unidos, como tampoco el tiempo de permanencia en cada visita; cada oficial tiene las discreción de autorizar o no el ingreso del visitante, aunque tenga una visa vigente.
  • Petición por medio del matrimonio: Contraer nupcias con un ciudadano estadounidense no significa que se tiene el derecho de recibir la residencia permanente de inmediato, para poder recibir este beneficio es necesario probar que el matrimonio está basado en buena fe, aproximadamente la residencia se obtiene entre un años y medio a dos años, de acuerdo a cada caso y después de evidenciar la validez de dicha relación.
  • Asilo Político: Muchas personas piensan que por vivir circunstancias difíciles en su país de origen, pueden recibir Asilo dentro de los Estados Unidos; para obtener la aprobación de esta petición es necesario demostrar que teme por su vida al sentir persecución por las siguientes razones:
  • Religión
  • Raza
  • Por pertenecer a un grupo social determinado
  • Política
  • Por Nacionalidad

Estas peticiones tienen un alto porcentaje de ser negadas por falta de evidencias, desde el 1 de enero de 2014 la mayoría de solicitudes de asilo fueron rechazadas y el 86% de estas personas no pudieron ser representados legalmente. Las pruebas que respaldan este proceso deben ser creíbles, reales y contundentes, sin embargo, la decisión final siempre estará bajo discreción de un juez de inmigración o de un oficial.

En caso de que la solicitud sea negada, el extranjero deberá abandonar el país inmediatamente y lastimosamente no se podrá apelar el fallo.

  • Visa de negocios o turismo B-1 o B-2: El hecho de tener una visa grabada en el pasaporte con una duración de 10 años, no quiere decir que ese el tiempo en el que puede permanecer en Estados Unidos, solo un oficial de inmigración tiene la potestad de dejarle entrar al país, decirle cuánto será el tiempo de la visita y estipula cuando tendrá que salir.

Los turistas no pueden trabajar dentro de los Estados Unidos, la visa es aprobada con el fin de que la persona visite y vacacione, más no para trabajar, solo pueden hacerlo los visados que previamente tengan la autorización para hacerlo.

  • Entradas y salidas del país: Si un inmigrante legal tiene un trámite migratorio en proceso, no puede salir y entrar a Estados Unidos bajo su discreción ya que corren el riesgo de perder el trámite que esté realizando. En caso de necesidad, debe solicitar un permiso y cumplir con ciertos requisitos, pero antes de tramitar cualquier salida o entrada consulte primero con su abogado.
  • Pensar que el servicio de Inmigración no se equivoca: Este es uno de los mitos de la inmigración más comunes, y es que millones de personas pierden oportunidades por pensar que las autoridades migratorias o el gobierno de los Estados Unidos nunca se equivoca. Las leyes migratorias son complejas y muchas veces son interpretadas de manera incorrecta, no se puede aceptar un fallo, sin antes haber luchado, por eso es mejor siempre contar con la ayuda y asesoría de un abogado de inmigración.